El hierro es un material noble: bien cuidado, dura décadas. Y cuidarlo es mucho más
simple de lo que parece — básicamente se resume en una palabra: aceite.
Acá te contamos, en pocos pasos, cómo curar tu fogonero cuando recién llega y
cómo mantenerlo para que acompañe muchos años de asados.
El curado: qué hacer cuando llega tu fogonero
Apenas lo recibís, antes del primer uso, hay que curarlo. Es un paso simple y rápido.
Pasá una capa de aceite de girasol o grasa por toda la superficie de hierro. No hace falta que sea
abundante — alcanza con una película fina y pareja que cubra el metal.
Eso es todo. Ese aceite genera una barrera que protege el hierro y prepara la superficie para el primer
fuego.
Los accesorios: parrilla, plancheta y demás
Los accesorios que vienen con tu fogonero — plancheta, brasero, estaca, provoleteras — siguen la
misma lógica, con una diferencia según los vayas a usar o no:
- Si los vas a usar en ese momento: aceitalos con una capa fina y el fuego hace el resto. El aceite se quema directamente sobre la superficie y forma la película protectora.
- Si no los vas a usar: dejalos aceitados o engrasados igual. Un accesorio guardado sin protección es un accesorio que se oxida.
Después de cada asado
Terminado el asado, cuando el fogonero ya se enfrió, volvé a pasarle una capa de aceite o grasa.
Es el paso que más se olvida y el más importante de todos. Un fogonero que se guarda limpio pero seco
es un fogonero que va a oxidarse. Con aceite, no.
No lleva más de dos minutos y es la diferencia entre un producto que dura años y uno que se deteriora
en una temporada.
Preguntas frecuentes
¿Sirve cualquier aceite?
El aceite de girasol es el más práctico y económico, y funciona perfecto. La grasa también
sirve. No hace falta comprar nada especial.
¿Cuánto aceite hay que poner?
Una capa fina y pareja. La idea es que quede una película sobre el metal, no un charco. Con un
trapo o papel embebido alcanza.
¿Y si igual aparece algo de óxido?
En los fogoneros de terminación natural, el óxido superficial es parte del carácter del producto
— se va curando con el uso y no afecta la estructura. En los pintados en negro, si se moja de
forma prolongada puede aparecer algo de óxido superficial: también es normal y no
compromete la calidad del hierro.
¿Hay que taparlo?
No es obligatorio, pero ayuda mucho — sobre todo si el fogonero vive a la intemperie todo el
año. Una funda evita que se moje con lluvia y rocío, y reduce bastante el mantenimiento.
¿Tenés dudas sobre el cuidado de tu fogonero? Escribinos por WhatsApp y te asesoramos.
